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USO DE MICROORGANISMOS EN AGROECOLOGÍA

 

     A-través-de-las-m-vellosida       En un mundo en el que cada vez es más común oír hablar de técnicas como la Biofertilización nitrogenada, Tecnología E.M. (Microorganismos Efectivos), Micorrización,…., continuar con la impronta de seguir investigando “super – abonos” de síntesis química en busca de la panacea de cultivo me parece cuanto menos obsoleto. Las grandes multinacionales han comenzado a ser conscientes de la necesidad de un gran cambio, de hecho, la segunda revolución industrial será de carácter ecológico, en busca de negocios que permitan una sostenibilidad contínua cosa que no ofrece la actual industria y el comercio mundial, y todo ello por propia supervivencia, simplemente una adaptación más de una especie por sobrevivir.

            En estas líneas vamos a exponer algunos de los actuales estudios que están ligados con el uso de diversos microorganismos en aplicaciones agroecológicas, lo que a mí opinión es la puerta de entrada hacia una nueva era de la agricultura. Muchos investigadores huyendo del condenado a muerte sistema de agricultura convencional (que podríamos definir que se halla en el corredor de la muerte por tiempo limitado), han apostado por abrir nuevos caminos de investigación dentro del mundo agrícola con el lema de producir por medio de la sostenibilidad del sistema agropecuario y con la máxima de no contaminar ni a propios ni a extraños.

            Tras la observación y el estudio de la propia naturaleza en la que, si tenemos en cuenta como era realmente el planeta tierra en sus orígenes y como ha evolucionado hasta hoy, nos damos cuenta que hay organismos que son capaces de depurar y transformar la tierra para que sea bio-habitable. En un gramo de tierra hay millones de microorganismos que cumplen un papel específico en la naturaleza, que hacen que sea tal cual es. Pero retornemos al pasado de una tierra en ciernes, donde la vida animal y vegetal era imposible, un planeta con una atmósfera cargada de gases tóxicos, con lluvias ácidas por doquier, mares de ácido sulfúrico, temperaturas extremas,…., pero gracias a los primeros habitantes, es decir, a los microorganismos que provinieron del cosmos, se convirtió en un planeta plagado de vida.

De observar el metabolismo terrícola, en la que se entiende a la tierra como un solo ente, resultado de la interacción de los múltiples organismos que habitan en ella y de las condiciones cósmicas a las que están sometidos, surgen diversas cuestiones que cabe plantearse, ¿podemos revertir el proceso degenerativo de las actuales tierras de labranza y el debilitamiento genético de toda la cadena trófica, en la que estamos incluidos los humanos?, resumiendo ¿podemos cambiar el rumbo hacia la extinción de nuestra especie por agotamiento de recursos?.

Como resultado a estos planteamientos surgen ideas como la Biofertilización Nitrogenada por medio de microorganismos que presentan la capacidad de fijar el Nitrógeno atmosférico en el suelo, el de la combinación de Microorganismos Efectivos de carácter anaerobio y aerobio del profesor Teruo Higa, el fenómeno extendido de Micorrización para mejorar la capacidad de las plantas superiores de absorber agua y nutrientes y evitar otro tipo de parasitaciones, o él propio uso Microorganismos en la lucha biológica contra determinadas plagas, tal cual hacemos los cannabicultores mediante el uso de Bacilus Thurigiensis, bacteria que ataca a la oruga del cogollo y a la de la hoja.

 En-el-trasplante-es-cuando-           La técnica de la Biofertilización Nitrogenada se presenta como una técnica que siendo ancestral para nuestra propia naturaleza, pues es un hecho que se produce cada segundo en nuestro suelo, es imitada y potenciada para ser usada a gran escala en la Agricultura. La implantación y futuros desarrollos de la técnica de la Biofertilización Nitrogenada se hace indispensable para que la Agricultura Ecológica termine de despegar y se imponga en esta batalla que supondrá el inicio de un gran cambio. Con el uso de bacterias capaces de fijar un nutriente tan preciado en la agricultura como es el Nitrógeno conseguiremos frenar nuestra huella ecológica de forma considerable, ya que al no precisar de nitrógeno procedente de la industria química dejamos de contaminar en la obtención de un abono que está en el aire, solo hay que fijarlo en el suelo por medio de unas simple bacterias, al tiempo que al no aplicar este tipo de abonados en los suelos evitamos el peligro de contaminación por nitratos y nitritos de los propios alimentos, en nuestro caso la marihuana, así como de las tierras de cultivo, lo que produciría por lixiviación que también se contaminaran  las aguas subterráneas.

    Plantas-que-han-sido-inocul (2)        El Nitrógeno fijado por medio de este tipo de bacterias tiene la gran peculiaridad de quedar fijado a la altura de la rizosfera (parte de la tierra donde se encuentran las raíces) y a disposición de las plantas superiores, en cambio, en el uso de abonos nitrogenados de síntesis químicas se producen pérdidas de hasta el 50 % por lixiviación, lo que conlleva como ya hemos dicho a la contaminación de los acuíferos y de toda la cadena trófica que de ellos depende.

            En biofertilización nitrogenada las bacterias a las que más se recurren son del género Rhizobium, Azotobacter y Azospirillum. Estas bacterias presentan diversos mecanismos que mejoran el desarrollo de las plantas superiores que se desarrollan en tierras por ellas colonizadas. Algunas son capaces, como ya hemos citado, de fijar el nitrógeno atmosférico y de suministrárselo a las plantas como nutriente, también de sintetizar fitohormonas diversas o enzimas que regulan el crecimiento y desarrollo de las plantas en todos sus estadíos, y otras bacterias pueden solubilizar minerales de fósforo para que puedan ser asimilados por las plantas.

Plantas-que-han-sido-inocul (3)La técnica conocida como Tecnología E.M. (Microorganismos Efectivos) descubierta por el profesor nipón Dr. Teruo Higa, y del que ya se ha hablado en este medio de forma extensiva en números anteriores, también se presenta como otro arma a tener en cuenta a la hora de recuperar para la agricultura suelos muy degenerados y deteriorados por la actual agricultura convencional. Explicando de forma resumida podríamos decir que existen microorganismos que se encargan de desencadenar procesos de regeneración, a los que se les llama Microorganismos Anabióticos, y otros que causan procesos degenerativos que son los Microorganismos Degenerativos o Patogénicos. Los microorganismos utilizados en la Tecnología E.M. son evidentemente Anabióticos: bacterias fotosintéticas, bacterias de ácido láctico, levaduras, hongos, y actinomycetes efectivas (algunas son aeróbicas -respiran oxígeno-  y otras son anaeróbias). Cuando se combinan dichos microorganismos y proliferan en el suelo en cantidad suficiente, se produce un aumento de los niveles de antioxidación así como de las concentraciones energéticas, que mejoran los procesos nutritivos, al tiempo de purificar el aire y el agua presentes en el mismo, todo ello causa una intensificación del crecimiento de las plantas cultivadas.

Plantas-que-han-sido-inocul (4)La palabra Micorriza, viene dada por los términos MYKOS del griego que quiere decir “hongo” y RHIZA del latín que significa “raíz”, traducido literalmente quiere decir hongo de raíz. La micorriza es por tanto una asociación simbiótica resultado de la convivencia y ayuda recíproca entre un hongo y una planta superior, es simbiosis tremendamente importante pues el 90-95 por ciento las plantas superiores se hallan colonizadas por micorrizas. A diferencia de los hongos fitopatogénicos, las micorrizas colonizan las pequeñas raíces de plantas llegando a tal punto de forma incluso parte de ella. El micelio del hongo, que está compuesto por infinitud de hifas a modo de sistema radical se encarga de facilitar a la planta la absorción de nutrientes y agua, del mismo modo que al aumentar el área del sistema radical, se refuerza la fijación y el anclaje al suelo. A cambio los generosos hongos, dada su incapacidad de realizar la fotosíntesis, reciben de la planta huésped los hidratos de carbono que necesitan para realizar sus funciones metabólicas.

Las micorrizas mejoran la asimilación de nutrientes y agua, aumenta la resistencia de las plantas huésped ante situación de estrés (sequía, desequilibrios del pH, exceso sales, viento,…), regula la evapo-transpiración, mayor resistencia frente a patologías. El efecto de aumentar el sistema radical de las plantas se manifiesta en una mayor capacidad de retener las partículas que integran el suelo, lo que se traduce en una reducción de la erosión y de las pérdidas de nutrientes por lixiviación. Consecuencia de esta mejora de la estructura es el aumento en la retención de agua, mejora de la aireación y de la degradación de material orgánico. También movilizan el flujo masal de nutrientes en el suelo, esto es un aumento de la productividad de las  tierras de cultivo derivada del crecimiento de su fertilidad

Plantas-que-han-sido-inoculEl campo de los microorganismos en aplicaciones agrícolas es un basto mundo todavía por explorar, en el que cada paso que se da en el día a día de la investigación son futuras bases de la revolución del sistema agrario. Espero que un futuro mediato nuestros investigadores y científicos centren sus miras en un solo objetivo: “Evolución Sostenible”.

MIGUEL GIMENO.

Fuentes de información:

-“El uso de Bacterias fijadoras de Nitrógeno en Agricultura Ecológica”.

T. Hernández, C. García, J.A. Pascual y Mª M. Hernández.

-“Una Revolución para salvar la Tierra”.

Dr. Teruo Higa.

-“La Fertiliadad de la Tierra”.

E.E. Pfeiffer.

-“Las Micorrizas: Alternativa Ecológica para una Agricultura Sostenible”

Bernaza, G. y M.A. 2006.

plantas cultivadas con un correcto tratamiento (2)

TRATAMIENTOS PREVENTIVOS Y REFORZANTES

Como bien reza el refrán: “Más vale prevenir que curar”. Esa es la premisa en la que debemos basar la filosofía de nuestra manera de cultivar cannabis. Cualquier actuación que realicemos debe ir precedida de esta filosofía, no debemos dejar al azar algo tan importante como es el estado sanitario de nuestro cultivo. La mejor manera de prevenir es mantener fuerte y vigoroso el sistema inmunológico de nuestras plantas, lo que conseguiremos por medio de la nutrición y la aplicación de tratamientos preventivos a base de remedios que refuercen a las plantas.

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Los-cogollos-gordos-no-los-

¿QUÉ ABONOS ESTÁN PERMITIDOS EN AGROECOLOGÍA EN REALIDAD? -PROS Y CONTRAS-

Antes de iniciar un cultivo siguiendo las pautas agroecológicas, muchos cannabicultores se preguntan la incontestable cuestión de saber qué materiales y sustancias están permitidas en Agricultura Ecológica para poder seguir una línea de cultivo menos agresiva y con métodos más naturales. A día de hoy, la Agricultura Ecológica se rige por el Reglamento CEE Nº 2092/91 del Consejo de 24 de Junio de 1991, y sus posteriores modificaciones. En este Reglamento se asentaron las bases de lo que fue el inicio de la regulación de la actividad agroecológica como tal, allí en su Anexo II, apéndices A y B es donde se definen que tipo de abonos, enmiendas, sustratos y productos fitosanitarios pueden utilizarse en la práctica de la Agricultura Ecológica (A.E.) con fines comerciales.

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Los-cultivos-de-interior-ha

DESINFECCIÓN ZONA DE CULTIVO CON MÉTODOS NO CONTAMINANTES.

Una de las mejores técnicas para desinfectar un suelo de microorganismos patógenos es la denominada técnica de la solarización. Por medio de diversos estudios se ha podido comprobar que esta técnica se muestra efectiva contra diversos agentes patógenos del suelo, como cepas de Verticillium sp, Rhyzoctonia sp, Sclerotium sp,…., y contra algunos nematodos como Pratylenchus thornei. La solarización reduce significativamente la incidencia de Fusarium, causante de diversos ataques en cultivos de cannabis, llegando a la muerte de algunos ejemplares.

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¿QUE PASA CONTIGO CAÑAMON?

 

Para poder iniciar un cultivo de marihuana, indudablemente, se necesitan semillas para sembrar. Los primeros cannabicultores partían de semillas de variedades puras de diferentes partes del mundo, pero con el tiempo la marihuana terminaba degenerando y perdía tanto potencia como sus cualidades organolépticas originarias. Hoy en día, sobre todo debido al asentamiento de Grows por todo el territorio español, la gran mayoría de cannabicultores españoles parten de semillas compradas en dichos establecimientos.

Las semillas que se venden en los Grows son semillas que están producidas por Bancos de semillas holandeses, suizos o canadienses, y recientemente alguno que otro español. Los primeros Bancos holandeses, pioneros en la venta legal de semillas de marihuana, comenzaron su producción de semillas a partir de diferentes variedades de marihuana de todas partes del mundo, pero sobre todo lo hicieron a partir del trabajo realizado por cannabicultores norteamericanos. Actualmente el número de bancos de semillas existentes es muy elevado, por lo que muchos de estos bancos se dedican a intentar imitar a los pioneros o bien crean sus propias variedades a partir de variedades de éstos.

Toda la producción de semillas de marihuana se hacen en cultivos de interior con luz artificial, sin la beneficiosa aportación de la naturaleza y el sol. Son semillas híbridas, es decir, cruces de plantas puras, y también polihíbridas, cruces de híbridos con híbridos o con razas puras. A estas semillas híbridas se les llaman F1.

¿Cuándo serán mejor las semillas de una variedad?, pues cuando más homogeneidad genética tenga la primera generación filial o F1, o sea cuando más parecido tengan las plantas entre sí en cuanto a aspecto, tamaño, tipos de hojas, floración,…

Para crear una variedad de genética homogénea se ha de hacer un selecto trabajo que no todos los bancos hacen, incluso los bancos más selectos tampoco tienen todas sus variedades homogéneas genéticamente. El trabajo debe consistir en intentar buscar unos padrones de madre y padre que siempre que sean cruzados den lugar a ejemplares hijos muy semejantes unos a otros. Cuántos de vosotros habéis comprado un sobre de semillas y de ahí habeis obtenido plantas hembras completamente distintas, cuando teóricamente son semillas de la misma variedad y por tanto con las mismas características y cualidades.

Muchos cannabicultores intentan obtener semillas a partir de un macho y una hembra F1 de la misma variedad, el resultado del cruce (segunda generación filial o F2) suele ser muy variado. Algunos ejemplares pueden asemejarse a los abuelos, otros a los padres y otros incluso diferentes a todos, esto es debido a que las plantas F1 no tiene una genética homogénea y estable como las variedades puras de zonas originarias. Si quisiéramos estabilizar la genética casi al 100% se debería hacer un selecto trabajo de selección de ejemplares padres y madres que mantengan las características buscadas, y con el tiempo y muchas, muchas plantas se puede lograr, cosa que no resulta rentable para los Bancos de semilla.

El resultado de un selecto proceso de estabilización es la obtención de una variedad pura, con pedigree, es decir, que siempre que se cruzan entre sí se obtienen plantas con igual fenotipo (aspectos físicos) y genotipo (carga genética). Por ejemplo, un criador de perros siempre que cruce un macho y una hembra pastor alemán tendrá cachorros de pastor alemán y no de pastor belga o de flandes.

¿Qué semillas me están vendiendo?.

Normalmente compras las semillas por su nombre, alguien te comentó tal cualidad o probaste tal variedad y te gustó mucho, entonces decides plantar dicha variedad, ahorras y vas a tu Grow de confianza a hacer efectiva tu elección. Luego siembras y ves que nada tiene que ver con lo que creías comprar o ¡joder, no germinó ni una semilla de un sobre de 120 €!, entonces te mosqueas y llegas a dudar de la honestidad del Grow donde compraste las semillas. Te diriges mosqueado a tu grow decidido a recuperar tu dinero, pero el Grow te cuenta que no tiene la culpa, te dice que él te vendió un sobre de semillas sin abrir y él no está dentro del sobre y de cada semilla.

El Grow también se mosquea, invirtió todo un capital en comprar unas semillas que no germinan, pero no son todas. Al igual le pasa con un sobre del Banco X de la variedad 1, que con un sobre del Banco Y de la variedad 2, y muchos clientes reclaman, con todo derecho, al menos una explicación que convierta en mínimamente normal haber tirado su dinero a la basura. Eso puede ser causa del transporte inadecuado que sufren las semillas, muchos paquetes con semillas estarán expuestos a altas temperaturas mientras permanecen en el interior del vehículo de transporte, incluso puede que se destroce algún sobre debido al trajín que sufren.

Cuando ojeamos un catálogo de semillas nos damos cuenta que nos venden desde un punto de vista comercial y no funcional, o sea, que nos venden tal variedad que tiene un aroma asá y sabor así, con un aspecto x y una producción y. Luego sembramos y ¡que atino!, no han dado ni una en el clavo, no tiene el aspecto que dijeron, produjo mucho más o menos, el aroma no es como dicen que es y mucho menos su sabor. Muchos son los que después de haberse gastado una pasta en semillas, ven como sus cultivos se han frenado y presentan algún síntoma de malnutrición, desesperados intentan remediarlo pero ven que no pueden. La explicación puede estar en la propia genética de cada planta, hay plantas más tolerantes a suelos salinos, otras a suelos alcalinos, otras a condiciones de sequía…, ¿pero cuales son?.

El cannabicultor de autoconsumo va a su grow y le dice que quiere realizar un cultivo de balcón o en suelo, pero el grow, por mucho que sepa, no puede atinar con la planta que le irá bien precisamente por que no posee esa información. Los bancos no venden semillas que deban desempeñar un papel, que deban tener una única función: “dar lugar a una planta acorde a las necesidades de cultivo”. O sea, variedades tolerantes a suelos sódicos, o salinos, o pesados, o alcalinos, o ácidos, o para cultivos de furtivo, de balcón, exterior en suelo, exterior en maceta, interior,…, que nos permitan asegurar que pueden desarrollarse y llegar a ser cosechadas en nuestro medio de cultivo, pues es esto lo que debe esperar de una semilla el cannabicultor: “poder cosecharla y que tenga calidad y potencia acorde a su gusto y necesidades”. Tanto el comprador como el vendedor se sienten impotentes por no poder conocer con certeza el producto que les une: las semillas.

Muchos Grows piensan que tener más semillas es dar un mejor servicio, pero depende de cómo lo miremos. Está claro que tener muchas variedades de semillas atrae a más gente, sobre todo a aquellos que buscan variedades concretas, pero por otro lado si no conocemos lo que vendemos podemos dar un mal consejo a quien lo pida, por ejemplo, vender una variedad que crezca demasiado, consuma mucho agua y nutrientes a una persona que vaya a cultivar en maceta. Por lo que pienso que es más importante para un Grow, y para sus propios clientes, que éste conozca en el mayor grado posible las condiciones de cultivo de todas y cada una de las variedades que oferta, y siempre intente vender semillas que sepa son variedades homogéneas genéticamente.

¿Porqué cada vez padecemos más ataques de hongos?.

Como ya he dicho, las semillas de marihuana que compramos están producidas en cultivos completamente artificiales, y en su gran mayoría las plantas productoras de semillas, tanto padres como madres, están cultivadas con productos químicos. Esto indudablemente no puede más que acarrear una degeneración de la vitalidad de las semillas de marihuana, y por tanto de las plantas de ellas nacidas. En la producción de semillas, como en casi todos los aspectos de la vida cotidiana, no se tiene en cuenta a la naturaleza y mucho menos a los aspectos planetarios que influyen en el mantenimiento de ese perfecto tejido que integra la vida y sus múltiples formas.

Esta degeneración de las plantas cultivadas sin tener en cuenta los aspectos planetarios se manifiesta en la tendencia a padecer plagas y enfermedades fúngicas. Siempre hemos considerado al cannabis como un género de plantas resistentes, pero lo cierto es que cada vez sufrimos más ataques de plagas y de hongos sin preguntarnos el porqué.

¿Marihuana transgénica?.

De momento no, pero hasta cuando las grandes multinacionales biotecnológicas (Monsanto, Novaris, Syngenta, Pioneer, Dupont…) se van a resistir de comenzar a crear semillas de marihuana OGM (Organismo Genéticamente Modificado). El alto precio que cobran en el mercado la venta de semilllas de marihuana (no hay ninguna semilla que llegue a alcanzar los elevados precios de los cañamones) puede ser un tremendo atractivo para este tipo de empresas, y más cuando día a día se habla sobre los problemas de la prohibición y se mira hacia una posible normalización.

Estas empresas, con oscuros intereses, han obligado a productores de semillas de otro tipo de cultivos a pagarles indemnizaciones y donarles sus semillas por tener éstas material genético transgénico patentado por estas empresas, que había llegado a sus plantas por polinización cruzada de campos vecinos. El trabajo que el productor lleva haciendo durante décadas pasa a manos de estas empresas encima de que han sido contaminados sus campos con genética transgénica.

Lo más cercano a la marihuana transgénica hoy por hoy son las famosas “SEMILLAS FEMINIZADAS”. Estas se producen por medio de la polinización de plantas hembras con polen procedente de plantas hembras, que por medio de diversas técnicas han mutado a machos. Como he dicho se estresan plantas hembras a las que se le añade ácido giberélico, entre otras técnicas poco éticas, para que cambien de sexo y produzcan flores macho. Evidentemente estas técnicas no son de ingeniería genética, pero el resultado sigue siendo una mutación genética. Lo que está cada vez más claro es que de feminizadas poco, porque machos salen igual ya que, en mi opinión, son las condiciones de cultivo la causa de la manifestación de un determinado sexo.

Navegando con un colega por internet me enseñó una página donde aparecía una variedad denominada ABC (Australian Bastard Cannabis), no era una variedad en sí ya que era una planta que había sufrido una mutación. Esta planta estaba cultivada en indoor y se le habían añadido giberelinas, el aspecto no era para nada una planta de marihuana, tenía hojas de un solo foliolo y sin la típica forma aserrada de los bordes, más bien parecían hojas de olivo. Cuando se intentaba recruzar con otra planta sana para intentar crear una variedad, la descendencia era completamente normal.

 

MIGUEL GIMENO

 

SCROG -EL ENMALLADO- “Una técnica productiva de interior”

 

Como la gran mayoría de fumetas que no pueden autoabastecerse de marihuana para todo el año, bien por que su exterior no puede producir la cantidad suficiente o bien por que no disponen de un lugar de cultivo en exterior, has pensado alguna que otra vez en realizar un cultivo de interior con luz artificial, para así poder completar el año consumiendo cannabis de calidad y a bajo coste (en comparación con el mercado negro).

Tras meditarlo de forma considerable, llegas a la conclusión de que es imprescindible habilitar una habitación de tu vivienda para que haga las veces de invernadero. Para ello te informas en grows, amigos, revistas, libros, e incluso en la red (internet). Entonces decides comprar el material mínimo necesario para poder desarrollar tu cultivo de interior: lámparas de luz, temporizadores, ventiladores, extractores, contenedores, tierra, semillas,…, y te encuentras que la inversión inicial resulta algo costosa, pero haciendo números comprendes que a la larga terminarás por ahorrar dinero al no tener que recurrir al mercado negro.

Una vez adquirido el material necesario inicias tu cultivo con una gran ilusión, pero tras hacer y deshacer, llega el momento de la cosecha y te encuentras con una producción pésima que te dará nada más que para fumar un mes a lo sumo. Llega el momento de la desilusión, has invertido todo un dineral en tu cultivo para producir unos pocos gramos. Vuelves a hacer números y resulta que el gasto que has tenido entre el material que compraste para iniciar tu cultivo, el abono, la luz, el agua, el tiempo invertido en el cuidado, …, en relación con la poca cantidad de hierba que has producido, supone un coste por gramo que iguala e incluso supera los precios del mercado negro.

Con esta mala experiencia son muchos los cannabicultores que paran sus cultivos de interior angustiados por la escasa marihuana producida, por el enorme gasto realizado y por las horas invertidas en cuidar sus plantas. No te has de desesperar, nunca se pierde el tiempo cuando la vida te enseña, como dirían en mi tierra: “Fent i desfent s’adepren” (“Haciendo y deshaciendo vas aprendiendo”).

Los cannabicultores de interior con cierta experiencia, estando a la cabeza los cannabicultores estadounidenses, buscan continuamente técnicas que aumenten la producción de sus cultivos, saben que es vital optimizar cada moneda que invierten en ellos. Si no fuera de esta forma cultivar marihuana les saldría mucho más caro que comprarla y, evidentemente, la causa que lleva a un consumidor de cannabis al autocultivo es, precisamente, evitar los desorbitados precios que alcanza la marihuana en el mercado negro, así como el riesgo de padecer redadas e incluso sirlas.

En España, por el contrario, todavía es muy frecuente ver cultivos de interior tremendamente mal replanteados que darán pésimas cosechas y frustrará las ganas de seguir cultivando a más de un cannabicultor. Por ello hemos de comenzar a replantear los cultivos desde una visión productiva. El consumo energético de los cultivos de interior es enorme por lo que hay que optimizar cada kilocaloría invertida en nuestro sistema de producción cannábica. Si hiciéramos una comparativa entre el gasto energético de un interior en comparación con un exterior nos encontraríamos en que el interior puede consumir más de 100 veces el consumo energético de un exterior. Este tremendo gasto energético ha de ser suplido con una abundante cosecha.

Cuando se habla de productividad muchas personas se imaginan invernaderos automatizados, donde todo se halla bajo control electrónico de tecnología punta. Tan sólo usando un poco el cerebro se pueden obtener técnicas tremendamente productivas sin necesidad de “abonos químicos milagrosos” ni de aparatos tecnológicos, que engañosamente se venden a los cannabicultores como panaceas de la productividad. Con abonos orgánicos y un poco de imaginación se pueden igualar y superar las producciones de los cultivos hidropónicos. El “Scrog” es una técnica productiva que puede utilizar cualquiera y cuyo coste es irrisoriamente barato.

El SCROG (Screen of Green: rejilla verde) o como se denomina en castellanio Enmallado es una técnica que podemos utilizar en nuestro interior. Para realizar esta técnica con éxito has de partir de esquejes, por que de lo contrario podrías estar enmallando plantas que luego pueden ser machos y que tendrás que arrancar, reduciendo así la zona de cultivo y por consiguiente la productividad de tu interior.

El enmallado consiste en colocar una malla (de 3 a 5 cm de lado cada rejilla, por ejemplo un trozo de valla metálica) entre las plantas y la lámpara, para evitar el crecimiento vertical de las plantas y provocar un crecimiento horizontal. Con un crecimiento horizontal se provoca que todas las partes de la planta reciban la misma cantidad e intensidad de luz, ya que se hallan exactamente a la misma distancia del foco, al tiempo que se ocupa íntegramente toda la superficie de la zona de cultivo.

La malla la has de colocar unos 20 cm (más o menos un palmo) por encima de las macetas. A medida que las ramas de las plantas sobrepasan la altura de las mallas has de volver a bajarlas y guiarlas por debajo. Un error muy común consiste en entrelazar las ramas y la malla, pudiendo de esta forma padecer roturas y cortes en las ramas.

La técnica en sí consiste en no dejar que las plantas sobrepasen nunca la malla, y nunca no quiere decir entrelazarla como si fuera una enredadera, lo que debemos hacer es sacar la rama que sobresale y guiarla horizontalmente siempre por debajo de la malla, haciendo que las plantas se vayan extendiendo por toda la malla.

Cuando observes que las plantas hayan tupido cerca de la totalidad de la malla se pone el fotoperíodo de floración (es decir reducimos el fotoperíodo de 18 horas a 12 horas, para que se desencadene el inicio de la floración), entonces cesas de enmallar y dejas que las plantas comiencen a sobrepasar la malla hasta que sean cosechadas.

Una de las consecuencias de aplicar esta técnica es consiguir que todas las puntas de las plantas estén a la misma altura del foco, por lo que los cogollos producidos tendrán prácticamente el mismo tamaño.

El enmallado se puede hacer partiendo de 1 solo esqueje, 4, 9, 16, 25,.., si pones 25 esquejes, éstos estarán listos para poner a floración con apenas 2 semanas de crecimiento. Esto sucede ya que a mayor número de esquejes antes se tupe la malla y menos tiempo tienes que estar enmallando, por lo que se reduce el tiempo de duración de cada cosecha y se aumenta, por consiguiente, el número de cosechas anuales.

Para esta técnica se pueden utilizar tanto variedades sativas como índicas, por lo que es interesante conocer las características de cada esqueje que pones a enmallar. Yo usaría plantas con un tiempo de floración de igual duración, así como de igual crecimiento, evitando poner a enmallar plantas que crezcan demasiado deprisa combinadas con plantas de crecimiento lento, ya que las primeras te harán subir demasiado los focos con respecto de las de crecimiento lento una vez pongas el enmallado en floración.

Esta técnica hay muchas personas que han comenzado a practicarla en exterior. Con ello se evita que las plantas ganen altura y sobrepasen las vallas de nuestra casa o sobresalgan por el balcón.

 

MIGUEL GIMENO

Bibliografía:

Marihuana al Natural” de Miguel Gimeno

http: wwww.overgrow.com”

 

PREPARANDO EL TERRENO

 

¿Cómo preparo el suelo, que hago?. Es la típica pregunta de aquellos que comienzan a cultivar y todavía no conocen las condiciones necesarias que debe reunir su suelo para desarrollar correctamente su cultivo casero de marihuana. La marihuana crece y se desarrolla mejor en suelos algo ligeros y bien mullidos que sean muy ricos en materia orgánica. Los suelos pesados y compactos y pobres en materia orgánica producen plantas pequeñas con una baja producción, al tiempo de ser propensos a padecer salinidad y sodicidad, lo que todavía dificulta más el crecimiento de la planta, y durante largos períodos de lluvias se corre el riesgo de padecer una podredumbre de las raíces por falta de aireación. Los suelos excesivamente ligeros son pobres en materia orgánica además de drenar en exceso provocando una innecesaria pérdida de nutrientes. Ahora bien, si tenemos suelos pesados ¿cómo podemos aligerarlos?, y por el contrario, si tenemos suelos excesivamente ligeros ¿cómo podemos compactarlos más?. La materia orgánica, juega un papel importantísimo en la vida dentro y sobre el suelo, una de las características que presenta es la de aligerar suelos pesados y cohesionar suelos ligeros, por tanto la materia orgánica va a ser una herramienta determinante para un desarrollo saludable de nuestras plantas.

En agricultura ecológica existen diferentes labores de cultivo que van destinadas a una mejor retención de agua, mayor aireación y menor pérdida posible de agua y nutrientes por parte del suelo. Si podéis cultivar en el suelo sería bastante interesante que realizaseis bancales profundos donde vayais a plantar. Los bancales profundos dentro de la agricultura hortícola son bancales de entre 1’20 y 1’50 metros de ancho por la longitud que se desee, aunque cuanto más largo más cuesta dar la vuelta. Entre los bancales se dejan pasillos para pasar de unos 50 centímetros de ancho, con ello se evita pisar el suelo de cultivo, al tiempo que nos permite pasear tranquilamente por el huerto sin pisar las plantas, además los bancales están levantados del ras del suelo sobre unos 50 centímetros también, eliminando el riesgo de que el bancal se encharque en caso de fuertes lluvias, lo que es bastante positivo para zonas propensas a padecer gotas frías. Pero tiene un inconveniente, en zonas áridas al estar levantados el aire penetra mejor por lo que se pierde demasiada agua por evaporación, para evitar esto el mallorquín Gaspar Caballero rediseñó los bancales de acuerdo a las condiciones climáticas mediterráneas, reduciendo la altura para evitar la evaporación, denominando a estos bancales como Paredes en Crestall, pero se sigue corriendo el riesgo de sufrir inundaciones en el huerto. Para el cultivo de marihuana es mejor realizar bancales de 1’20 x 1’20 metros o 1’50 x 1’50, elevados sobre unos 50 centímetros del nível del suelo, con 1 metro de separación entre bancal y bancal, y colocar una planta por bancal.

¿Cómo hago el bancal?, la cosa es bastante sencilla aunque no exenta de laborioso esfuerzo. Lo primero que tenemos que hacer es delimitar las dimensiones del bancal, donde vayamos a situarlo, con una cuerda. Seguidamente abonamos la superficie de cada bancal con 4 a 7 kilos de compost o estiércol bastante maduro previamente pasado por un tamiz o un garvillo. Después, o bien con una mula mecánica o bien, en caso de carecer de ésta con una azada, comenzamos a roturar los bancales para hacer más esponjosa la capa superior de la tierra al tiempo que la mezclamos con el compost. Tomamos una pala y extraemos la capa superior del suelo de cada bancal, alrededor de 25 centímetros de espesor, y lo dejamos a un la lado de cada bancal. A continuación volvemos a esparcir la misma cantidad de compost que al principio sobre la capa inferior que ha quedado desnuda en los bancales. Volvemos a roturar y al final colocamos la capa superior, que habíamos apartado, sobre el bancal nuevamente. Cogemos un rastrillo y alisamos el bancal para dejar la superficie plana. Con la acción de separar la primera capa evitamos el volteado de las capas del suelo, práctica que resulta bastante negativa para la conservación de la fertilidad de los suelos al tiempo de ralentizar la vida que se desarrolla sobre los mismos. Si de todos modos os parece bastante curro también podéis optar por realizar solo una cava y no dos como en el caso anterior, esto es, añadir la tierra de los pasillos al bancal una vez los hemos delimitado con las cuerdas, les incorporamos el compost tamizado, los roturamos, y los allanamos con el rastrillo. El inconveniente de esta última práctica se presenta en los suelos que estén excesivamente compactados, ya que no será suficiente una sola cava para dejarlos lo necesariamente mullidos para que la planta no gaste demasiada energía en desarrollar su sistema radical.

Para evitar la evaporación no hace falta realizar paredes en crestall, efectuando un adecuado acolchado o mulching el ahorro de agua utilizada para el riego es notable. Para realizar acolchados se puede utilizar cualquier tipo de material que sea de procedencia orgánica -vegetal o animal-. Podemos utilizar paja, restos de cosechas o podas, hierbas adventicias sin florecer para evitar que porten semillas, cartones, telas, cortezas de árboles, pelaje de animales como la lana, ….,etcétera. La capa de mulching que debemos colocar ha de impedir al máximo que los rayos del sol se pongan en contacto con la superficie de los bancales para evitar tanto la evaporación como la germinación de hierbas adventicias, por lo que hay que ir reponiendo los huecos que vayan apareciendo en el acolchado. El acolchado realiza la misma función en el suelo del bancal que la permanente capa fértil de mantillo que presentan los suelos de zonas boscosas: es un aporte continuo de materia orgánica, es la base de la vida de los bosques. El acolchado tiene el inconveniente de robar al suelo el agua de lluvia en zonas áridas donde, precisamente, no brilla por su presencia, ya que normalmente al día siguiente o al par de días suele salir un tórrido sol que evapora todo el agua que pudo retener el acolchado. Por ejemplo, la paja picada puede llegar a absorber agua hasta alcanzar alrededor de diez veces su peso. Se pueden realizar acolchados con piedras, grava, arcilla expandida,…, con ello provocamos que el agua de lluvia drene entre las piedras y pase al suelo, pero con esta práctica se pierde el continuo aporte de materia orgánica que suponen los acolchados con materiales de procedencia orgánica.

También puede ser una buena idea, para aprovechar al máximo la superficie del bancal, que plantéis alguna hortaliza, planta aromática o plantas que alberguen a la fauna útil. La asociación con otros cultivos puede resultar muy beneficiosa, como es el caso del famoso refrán español de Entre col y col lechuga, sin duda es un amplio campo de investigación en el que apenas ha indagado el cannabicultor y que puede ser bastante interesante. Se ha comprobado que cada sistema radical de una especie vegetal determinada tiene una manera distinta de penetrar en el suelo así como de tomar de él los nutrientes que necesita. Los vegetales pueden absorber las sustancias de deshecho de sus vecinas, evitando que el suelo se vuelva tóxica para éstas, reforzarse mutuamente ante la invasión de plagas, facilitar la absorción de nutrientes entre ellas,…

El riego localizado es otra buena medida de ahorro de agua evitando al máximo pérdidas innecesarias, existen diferentes modelos en el mercado. Coloca las líneas de la manguera y los goteos por debajo del acolchado, evitarás que se recaliente al tiempo que le aportarás el agua directamente al suelo. La instalación de riego localizado es bastante sencilla y económica, que junto con el citado ahorro de agua supone una inversión bastante atractiva para el cultivador de marihuana.

Para aquellos que cultivéis en macetas el tema es diferente. La marihuana como ya he dicho necesita agua y suelos fértiles en materia orgánica, circunstancias que al cultivador de suelo no le deben suponer ningún problema, sin embargo el cultivador de maceta ve como le resulta bastante difícil llegar a conseguir un adecuado abastecimiento de agua para sus plantas, y además a mitad del cultivo se le suele presentar el problema de carencias alimentarias en las plantas. Las macetas de color blanco son ideales para los cultivos de temporada, pues absorben mucho menos calor que las macetas negras; en cambio las macetas negras pueden ser ideales para aquellos cuyo clima les permita realizar cultivos de exterior en invierno. Si la temperatura de la tierra sube por encima de 40 ºC, además de correr el riesgo de que las raíces se cuezan, algunos nutrientes comienzan a no estar disponibles para las plantas por no poder ser absorbidos adecuadamente por el sistema radical.

Para un desarrollo adecuado y constante de las plantas, vamos a necesitar un substrato que les vaya aportando cantidades suficientes de agua y nutrientes. Hay que tener en cuenta que aun siendo tremendamente fértil el substrato las plantas van a agotar la mayoría de nutrientes que contengan por lo que habrá que ir reponiendo tanto materia orgánica sólida por encima de la maceta de modo quincenal, como biofertilizaciones semanales, bien con un abono líquido permitido en agricultura ecológica, bien con un preparado casero como el purín de ortigas o consuelda, o el caldo de lombricompost.

¿Cómo es el substrato que debemos tener?. Bien, por si la mayoría de vosotros no lo sabéis la turba se va a prohibir en agricultura ecológica, debido a que se extrae de ecosistemas que tardan cientos de años en regenerarse. En la Estación Experimental Agraria de Carcaixent -València-, estuvieron realizando un estudio con diferentes substratos ecológicos sin turba para poder presentar una alternativa al uso de turba en planteles para viveristas ecológicos. De los estudios que realizaron los substratos que mostraron una mayor precocidad para germinar fueron los que estaban compuestos de: 1.- Compost 50 %, que procede de la fermentación de restos de hortícolas, de poda de cítricos, diversos estiércoles, minerales naturales,.., que exceptuando la poda de cítricos es fácil de obtener, si no podéis conseguir restos de hortícolas podéis utilizar restos de jardinería. Y el restante 50 % es Arena de cantera, que también la podemos substituir por Fibra de coco. Y 2.-Cascarilla de arroz extrafino , Compost y Fibra de Coco en el mismo porcentaje, o sea un 33 % de cada uno. Ambos substratos los podemos utilizar para germinar, aunque conseguir los materiales puede resultarnos bastante difícil e incluso imposible en algunos casos. Pero hubo una muestra que dio un mayor crecimiento final, este era el substrato compuesto de Compost 70 %, Vermiculita 25 % y Perlita 5 %. Mariano Bueno, conocido agricultor ecológico, en su libro El huerto familiar ecológico, también reseña un substrato a base de Fibra de Coco, Vermiculita o Tierra arcillosa y Compost por iguales partes. El inconveniente de la fibra de coco es que puede tener una alta salinidad, lo que la convierte en perjudicial para zonas propensas a padecer salinidad en el agua utilizada para el riego.

En lo referente a los substratos cortesía de Pep Roselló y Alfons Domínguez

(Estación Experimental Agraria de Carcaixent)

MIGUEL GIMENO

Asesoramiento sobre cultivo ecológico de marihuana

De Lunes a Viernes desde 18’30 a 21’30

Tfno: 610.445.617

ORUGAS -EL VAMPIRO DEL COGOLLO-

La marihuana es una planta bastante resistente a las plagas, pero ello no quiere decir que no pueda padecer ninguna. Normalmente los ataques de araña roja, trips y pulgón se dan en plantas con un estado sanitario deficiente o en plantas que han estado sometidas a variaciones medioambientales bruscas. Las plantas sanas la gran mayoría de veces no tienen ningún problema, como mucho podemos hallar en toda la planta un par de ejemplares de alguno de los citados bichos, lo cual es normal.

Pero si hay alguna plaga a la que todos los años vemos mermar nuestra cosecha esa es la plaga del gusano del cogollo o “Vampiro del Cogollo” (como lo hemos apodado algunos cultivadores de Valencia). De las múltiples charlas que he tenido con cannabicultores puedo afirmar que el ambiente es de cierta preocupación sobre esta plaga tan difícil de combatir, y no es de extrañar.

Tras dos años intentando averiguar el nombre exacto del “animalet”, este año opté por coger una crisálida y llevarla a la “Estación Experimental Agraria de Carcaixent” (Servicio de Transferencia de Tecnología Agraria. Consellería d’Agricultura i Pesca de la Generalitat Valenciana). Gracias a Josep Roselló y Alfons Domínguez pude averiguar que se trata de una larva de un lepidóptero (mariposa) bastante común en el campo: “SPODOPTERA EXIGUA”.

Esta oruga es polífaga, es decir, se alimenta de varias especies vegetales, lo cual nos da mayores esperanzas para llegar a poder crear cierto equilibrio en nuestro entorno que permita disminuir considerablemente el riesgo de padecer un fuerte ataque. Los hemos visto alimentarse de tomates, remolachas, lechugas, pimientos, .., e incluso de San Pedros. Los casos más graves en la marihuana los he visto en cultivos químicos, en cambio aquella marihuana que ha sido cultivada con métodos ecológicos suele presentar poblaciones más bajas de gusanos. También hemos podido comprobar que tienen cierta preferencia por los híbridos, sobre todo aquellos con dominancia sativa, los híbridos con una mayor carga índica eran menos de su agrado, aun estando todas las plantas en el mismo bancal prefieren los híbridos con dominancia sativa. Las índicas puras les agradan menos, aunque no por ello le hacen ascos ante ausencia de comida. Las variedades sativas puras, dado su tardía a la hora de florecer suelen librarse de ser atacadas por los gusanos. Como éstas comienzan muy tarde a florecer (sobre finales de Septiembre), cuando el cogollo está medio formado la última generación de orugas ya se ha transformado en mariposa, y éstas van locas buscando pareja para hacer la última puesta: el huevo de invierno, que eclosionará con la llegada de la primavera. Para aquellos que gocen de un invierno templado puede ser un buen remedio plantar variedades sativas puras de floración tardía.

Los daños en la marihuana se dan, como ya he dicho anteriormente, en las flores hembras, pero no se comen los cogollos como todo el mundo dice. Exactamente muerde los tallos -que unen las distintas florecitas hembras que forman el cogollo- y posteriormente succiona de los mismos la savia que asciende en cantidades industriales hacia los mismos para formar potentes y grandes racimos florales, o sea que se alimenta de savia y no de comer cogollos. Una vez ha terminado la oruga de alimentarse, la parte de cogollo que ha tocado queda como si lo hubieran cortado, se pueden ver los mordiscos en los tallos, y es por ello por lo que comienza a secarse. Los cogollos muertos son un riesgo y foco de posibles botritis, ya que dentro del cogollo también han quedado los excrementos de las orugas, a simple vista podemos ver sus diminutas heces negras dentro de los cogollos por los que han pasado. Si se mojan los cogollos, lo cual pasa con el rocío, las heces de las orugas pueden comenzar a fermentar aumentando todavía más el riesgo de padecer botritis.

Cuando la oruga ha llegado a su edad máxima busca un lugar sombrío (ya he encontrado varias en el envés de las hojas, aunque también pueden crisalizar en cualquier lugar, sobre todo entre las hojas muertas del suelo) y forman un capullo en el que crisalizan y se transforman (metamorfosis) en adultas, o sea, en mariposas. En estado adulto no atacan a las plantas, se dedican a comer polen de otras plantas y a buscar pareja con la que tener una enorme prole que puede llegar a ser de varios centenares. Al llegar el otoño, como ya he comentado, realizan la última puesta que sobrevivirá hasta que llegue la primavera para seguir con su ciclo vital y perdurar a su especie.

 

¿QUÉ HAGO CON DRÁCULA?.

 

Todo ha funcionado perfectamente durante la fase de crecimiento y principio de la floración, pero de repente cuando los cogollos comienzan a engordar masivamente nos damos cuenta que ciertas partes de algunos de ellos están comenzando a secarse. En ese momento hemos de mirar dentro de los cogollos uno por uno e ir retirando de la planta aquellos cogollos secos para evitar una posible botritis al tiempo que vamos matando el mayor número posible de orugas. Se que es una “jodienda” tener que tocar los cogollos con las manos pero es la más económica, rápida, efectiva y ecológica de cuantas técnicas conozco, así que agenciate un coleguita y que te eche una mano. La planta que haya sido atacada, por contra a lo que muchos dicen, no la arranquéis, ya que si lo hacéis las plantas que estén al lado corren el riesgo de ser visitadas por nuestro enemigo, y la visita no será de pura cortesía precisamente.

Sabiendo de antemano que es polífaga podemos guardarnos un “as” en la manga. Podemos realizar un cultivo trampa, es decir, que se alimente del cultivo que le preparamos pero deje tranquilas a nuestras marías. Parece ser que un gran número de orugas de lepidópteros sienten una gran pasión por la Col China, podemos intentar el año que viene realizar cultivos de col china al pie de las plantas y alrededores para ver si las orugas prefieren las coles a nuestras marías.

Los pájaros en época de cría llegan a capturar miles de orugas para sus descendientes. Puede ser interesante fabricar nidos, colocarlos por el jardín y esperar que sean okupados por una pareja de aves.

Dado que las plantas están en floración no debeis utilizar productos fitosanitarios que contengan alcohol, ya que el alcohol es un gran disolvente orgánico y puede disolver parte de los cannabinoides que contienen los cogollos, además de enturbiar el sabor de la maría. Ahora bien, podeis hacer uso de productos fitosanitarios ecológicos que no contengan alcohol. Hace ya casi dos años que vengo tratando, junto con otros colegas cannabicultores de mi región, las orugas con una bacteria que sólo infecta a las larvas de mariposa. La bacteria en concreto la podeis encontrar en los Grows-Shops bajo el nombre de “Bacillus Thuringiensis Kurstaki”, bien en polvo para que lo prepareis vosotros mismos o bien en un preparado líquido. Esta bacteria se encarga de destruir el aparato digestivo de las orugas y no es tóxica para el ser humano, sólo ataca a larvas de ciertos lepidópteros. Se debe aplicar como máximo hasta que falten cerca de veinte días para cosechar, pasado este tiempo se debe evitar realizar tratamientos a las plantas. Es conveniente hacer un segundo tratamiento una semana después de haber realizado el primero. Como la mayoría de preparados permitidos en agricultura ecológica es altamente biodegradable por lo que se suele acompañar de un mojante a base de resina de pino, pero nos hallamos en la misma situación que con el alcohol. El bacilo no se puede utilizar como preventivo, sólo como combativo cuando hayamos localizado algún ejemplar de oruga.

El uso del bacilo tiene algunas ventajas y algunos inconvenientes. Como ventajas indudablemente la frenada del ataque masivo, pero como ya he dicho con ciertos inconvenientes: el bacilo es mucho más efectivo en las orugas cuando éstas son pequeñas, las larvas grandes tienen un sistema inmunológico más fuerte, el bacilo no ataca ni huevos ni a la mariposa (adulto), no es instantáneo (las orugas pueden tardar más de una semana en morir, pero eso sí, su vitalidad va disminuyendo paulatinamente y por consiguiente su apetito), y además en ejemplares supervivientes se pueden dar casos de inmunidad, o sea, que se pueden hacer resistentes a la bacteria.

Como hemos podido ver ambos métodos sólo con efectivos con las larvas, pero ¿se puede hacer algo con las mariposas mamás?. Existen en el mercado numerosas trampas para larvas de lepidópteros que actúan con atrayentes sexuales y con cebos envenenados, el problema es que el atrayente sexual es femenino, y recibe el nombre de feromonas. Las feromonas sólo atraen a los machos, pero por lo menos de esta forma se evita que los machos que caigan en las trampas lleguen a copular. Las trampas junto con las feromonas no son relativamente baratas que digamos, pero puede resultar un buen remedio preventivo si colocamos las trampas desde el inicio hasta el final de la floración. Las feromonas que se deben utilizar deben ser feromonas para los lepidópteros Spodoptera Exigua y Spodoptera Litoralis. Un dato muy importante que me comentó Josep Roselló es que en las pruebas que realizaron en la Estación con trampas, casualmente aquellas que más ejemplares atraparon fueron las que utilizaron feromonas de las mariposas de Spodoptera Exigua y Litoralis.

También podemos fabricar cebos caseros, igual que se realiza con el alacrán cebollero o grillotopo. Los cebos se pueden preparar a base de algarrobas en polvo, leche condensada y bacillus o aceite de neem, se amasa todo bien y se hacen pequeños cebos con forma de bolitas que iremos colocando en pequeños platos junto a los pies de las plantas. No utiliceis cebos si hay niños pequeños o animales domésticos que suelen frecuentar el lugar de cultivo, ya que pueden ingerirlos y padecer una intoxicación. Si no teneis algarrobas, podeis preparar los cebos sustituyéndola por levadura.

Aun así vuelvo a reiterar que la mejor de nuestros aliados es la biodiversidad, cuanto más plantas y animales hayan en nuestro vergel, por así decirlo, más reforzada esstará su vitalidad.

 

MIGUEL GIMENO

LA MARIHUANA LOCA

¿MARIHUANA LOCA?

¿A quién no le suena ya el dichoso nombrecito de la Encefalopatía Espongiforme Bovina, o mal de las vacas locas?. El caos armado ha sido tremendo y todavía traerá cola. Ministros hinchándose a comer ternera, caos en las ganaderías, y primer toque de mini-concienciación social sobre los posibles males que pueden acarrear el “fabricar” (no se crían de un modo natural) alimentos desde un punto de vista económico-materialista. A animales vegetarianos se les dan de comer harinas y grasas de origen animal, aceites usados altos en dioxinas, los hinchan a antibióticos y antiparásitos, y al final del nefasto ciclo el ignorante consumidor de a pie (ojos que no ven corazón que no siente) degusta del artificial manjar ofrecido. Hace poco, mientras realizaba un cursillo de agricultura ecológica conocí a un “llauro” ecológico (como se le conoce a los agricultores en algunas zonas de Valencia) que decía que dentro de los productos alimentarios de origen vegetal hay más de una vaca loca señalando al fresón y las plantas que no tienen una capa protectora y se comen tal cual como lechugas, acelgas,….

La indiscriminada agricultura convencional, carente de toda ética, con sus terapias a base de productos químicos de síntesis es el desencadenante de constantes desequilibrios ecológicos en los ecosistemas rurales. Larga es la cadena de errores cometidos, se alteran el mayor número de factores que intervienen en el crecimiento y desarrollo natural de los seres vivos sin mirar en las consecuencias negativas tanto nutricionales como medioambientales que pueden llegar a acarrear.

La agricultura convencional basa su filosofía de trabajo en una quimioterapia alimentaria continúa, es decir, pseudoalimentar a la planta mediante el suministro de los nutrientes, sintetizados químicamente y en formas lo mayor asimilablemente posibles, prescindiendo de la beneficiosa y polivalente materia orgánica. La máxima expresión de la quimioterapia alimentaria convencional la encontramos en los cultivos de hidroponía. En éstos se prescinde de la fertilidad del suelo en pro del aporte de nutrientes rápidamente asimilables para las plantas, las cuales son cultivadas en medios completamente estériles. Consideran al suelo como mero soporte mecánico del sistema radical de la planta y olvidan la segunda característica del suelo, no por ello menos importante, la vida dentro y fuera del mismo que convierten a cada palmo de tierra en un mundo diferente que entre otras cosas aporta nutrientes a las plantas que sobre él crecen. Podríamos decir que cultivar plantas con métodos hidropónicos equivaldría a que el hombre fuera en silla de ruedas (medio de soporte estéril) y su dieta se basara única y exclusivamente de sueros (alimento no sólido).

Los productos químicos usados como abonos provocan tremendos males al suelo, el más importante es la pérdida de materia orgánica y los efectos secundarios que ello conlleva: palidecimiento del suelo ya que la materia orgánica lo oscurece, se desestabiliza la estructura del suelo (la materia orgánica humificada y la fracción mineral del suelo forman el denominado complejo arcillo-húmico), como consecuencia de la desestabilización de la estructura se pierde la permeabilidad del suelo y su capacidad de retener agua, así como la capacidad de intercambio catiónico, se desajusta el pH del suelo, se pierden nutrientes y vida microbiana, etc,. Todo ello provoca que cada vez sea necesario aportar mayor cantidad de nutrientes, en algunos cultivos el aporte de Nitrógeno viene a ser cuatro a diez veces mayor al aprovechado por la planta. Pero la planta como consecuencia de la rápida asimilación de los fertilizantes químicos de síntesis absorbe más nutrientes de los aprovechados, almacenándose peligrosamente para el ser humano en el propio tejido vegetal, por ende, modificando la composición de los alimentos (el mayor hincapié de los Comités Reguladores de Agricultura Ecológica de las diferentes comunidades autonómicas, consiste precisamente en el análisis de productos en busca de residuos químicos sobre todo biocidas, los más tóxicos), además el sobrante de nutrientes no absorbidos pasará a las aguas subterráneas (por lixiviación: arrastre debido al agua de drenaje) contaminándolas y convirtiéndolas en no potables.

Como termino de decir la planta absorbe más nutrientes de los necesarios, a este consumo en exceso se le conoce con el nombre de “Consumo de Lujo”, y es perjudicial por dos causas: en primer lugar el mayor de los nutrientes usados es el Nitrógeno (al uso de abonos nitrogenados se les ha dado el mérito de revolucionar la agricultura moderna, ¡y tanto que lo ha hecho!, pero para mal del planeta), tremendamente peligroso para el ser humano. En nuestro caso, consumir marihuana que pueda contener un exceso de nitrógeno, el peligro se dispara: recientemente se le atribuyó al Popper (nitritos inhalables que hasta hace bien poco se podían adquirir en sex-shops, y cuyo uso estaba tremendamente arraigado entre los gays) la causa del Sarcoma de Karposi, una especia de cáncer de piel que en un principio se creía que era consecuencia del S.I.D.A.. Este dato hay que tenerlo en cuenta pues nosotros vamos a inhalar pulmonarmente humo procedente de la combustión de la marihuana. En segundo lugar el exceso de nitrógeno provoca un aumento del consumo de agua por parte de la planta y un desmesurado crecimiento de la misma, lo que convierte a nuestro cultivo en un lugar con muchas probabilidades de sufrir un ataque del Podador de la Naturaleza: el pulgón.

El exceso de nitrógeno consumido por la planta conlleva además a cambios en la composición de la planta, aumenta la producción de azucares y otras sustancias apetitosas para los pulgones en las zonas de brotación, y como buen podador que es intervendrá comiendo los brotes frenando el desequilibrio para nuestro fastidio. Entonces el agricultor, contra el invasor, aplica toda una retafila de productos potencialmente tóxicos: compuestos organoclorados (la mayoría de ellos incluso prohibidos en agricultura convencional), compuestos organofosforados, piretrinas de síntesis o piretroides (no por los piretroides en sí, sino por las sustancias sinergizantes que los acompañan para potenciar su acción, como el butóxido de piperonilo, prohibido en Agricultura Ecológico por ser cancerígeno). El efecto más negativo del uso de este tipo de biocidas es el agresivo impacto sobre los ecosistemas: pérdida de biodiversidad, envenenamiento temporal del suelo (en algunos casos puede perdurar más de una década). El uso de plaguicidas mata a la fauna auxiliar, y lo que antes no suponía ninguna amenaza de pronto se convierte en una nueva plaga de nuestros cultivos, teniendo que volver a tratar contra otra nueva plaga, estableciéndose así un ciclo conocido como Ciclo Infernal de los Pesticidas. Es curioso que en los cultivos ecológicos equilibrados apenas suponen molestias las plagas.

En cuanto a la diversidad de variedades, citar que la agricultura convencional es la responsable de la paulatina desaparición de variedades autóctonas. Se buscan variedades de alto rendimiento, que produzcan frutos del mismo calibre, con ciertas cualidades visuales, en detrimento de las cualidades organolépticas, de resistencia a plagas, agua y suelo del lugar. En definitiva la finalidad es producir pese a todo, y sobre este trasfondo materialista se desarrolla nuestro sistema agronómo.

MARIHUANA ECOLÓGICA

Para que un cultivo sea 100% ecológico deberían serlo también sus semillas, aunque no es obligado dada la pérdida de variedades autóctonas de especies vegetales que ha habido sobre todo en Europa. En cuanto a las variedades paisanas de marihuana debo decir que la gran mayoría o están degeneradas o han sido hibridadas con genética procedente de bancos de semillas, es muy difícil encontrar a alguien que haya realizado unas correctas labores de crianza y selección de su hierba paisana.

¿Que se entiende por semilla ecológica?, os preguntareis, pues es aquella que ha sido producida con métodos ecológicos a partir de una variedad NO MODIFICADA GENETICAMENTE (en el caso de cannabis de momento no hay semillas transgénicas en el mercado, ¡eso creo!). No se pueden considerar ecológicas aquellas semillas que hayan sido producidas en cultivos con luz artificial (por desgracia casi todos los Bancos de semillas las producen así), aunque si no hay otra posibilidad de conseguir semillas viables nos deberemos conformar con abastecernos de semillas híbridas. Las semillas F1 (primera generación filial resultante de cruzar dos razas puras, las F1 también pueden ser polihíbridas, o sea, hijas de híbridos) que proceden de los bancos son variedades cuya genética no está asentada, por lo que si cruzamos dos F1 el resultado puede ser muy dispar. Una buena opción es intentar traer semillas originarias (razas puras) de Latinoamérica, Asia, Africa,…, aclimatarlas e intentar, mediante un correcto trabajo de campo seleccionando los mejores ejemplares, adaptarlas a nuestro concreto microclima.

Son muy pocos los cannabicultores que hacen un cultivo 100% ecológico. En primer lugar es obligatorio hacer rotación de cultivos, cosa que la mayoría no hace, sobre todo en cultivos de maceta. Precisamente una causa de la aparición de plagas y sobre todo nemátodos (gusanos del suelo) en suelos cansados es la instauración de monocultivos. Yo siempre recomiendo utilizar el terreno en invierno practicando un cultivo de abonado en verde (con habas, alfalfa, trébol, avena-veza, etc…), en las macetas se puede hacer lo mismo. Para la rotación de cultivos se siguen tres normas: -1ª No plantar ninguna planta que produzca el mismo órgano que pretendemos cosechar, es decir flores en el caso de la marihuana. -2ª La especie que preceda al cannabis no puede ser de la familia “Cannabinaceae”, cosa que solo puede pasar con el lúpulo, que junto al Cannabis son las dos únicas especies vegetales que integran dicha familia. –3ª El cultivo que preceda no debe tener las mismas exigencias de estiércol, después de un cultivo de mucha exigencia hay que sembrar una especie de poca exigencia.

También es de tremenda importancia en agricultura la biodiversidad vegetal, respetando los márgenes o setos vivos donde se refugia la fauna auxiliar (predadores de plagas) y haciendo en algunos casos cultivos trampas y/o repelentes (en la zona de levante es bien conocida la asociación de la albahaca en cultivos de pimientos pues ahuyenta a la mosca blanca). La gran mayoría de plantas aromáticas suelen tener efectos repelentes por lo que podemos poner en nuestro jardín o balcón plantas de lavanda, tomillo, romero, menta, albahaca, ajenjo, artemisa, lengua de perro, salvia officinalis, …

Un hecho curioso que cabe reseñar es el observado por unos amigos en su cultivo de interior el cual padecía un ataque de araña roja, y tras colocar una planta de maiz vieron como la mayoría de las arañas migraron hasta el maiz abandonando las plantas de maría. En caso de plagas con orugas se pueden colocar coles de china por su poder atrayente, …, la observación de la naturaleza va a ser nuestra mejor arma en el cultivo ecológico.

Otra clave importante consiste en el mantenimiento y potenciación de la fertilidad del suelo. No es lo mismo aportar fertilizantes que potenciar un suelo fértil. En la agricultura convencional se aportan los fertilizantes que ha extraído la planta en base a analíticas de composición de los cultivos, pero en este aporte de fertilizantes no se tiene en cuenta la cantidad de materia orgánica que se perdió durante el cultivo, por lo que como ya he dicho el suelo termina por perder toda característica favorable. Además de la materia orgánica que aportan los cultivos de abonado en verde, es imprescindible aportar compost (materia orgánica en descomposición más o menos avanzada, dependiendo del uso que vayamos a darle, y cuya composición varía según los materiales utilizados para su elaboración: estiércoles animales, restos de cosechas, restos orgánicos domésticos, … , y en definitiva cualquier materia de origen animal o vegetal). Un error más que considerable de la mayoría de cannabicultores de macetas, es el de aportar solo fertilizantes sin añadir materia orgánica, hecho que provoca en la mayoría de casos carencias de microelementos e incluso bloqueos iónicos en el suelo (por la disminución de la capacidad de intercambio catiónico que le da la materia orgánica).

La mayoría de cannabicultores convencionales defienden su modo de trabajo afirmando que el uso de productos químicos produce un mayor rendimiento de las cosechas; decidme pues si sacar 2 kilos de cogollos secos y manicurados por planta en un cultivo ecológico tiene algo de improductivo. Lo que si es bien cierto es que las cualidades organolépticas de una marihuana procedente de cultivo ecológico supera con creces las de un cultivo químico, y si dudáis cultivar 20 esquejes de la misma planta, 10 los trabajais con métodos ecológicos y los otros 10 con métidos químicos, ya me direis.

MIGUEL GIMENO

Consultas y asesoramiento gratuito de cultivo ecológico de cannabis:

610.445.617 (lunes a viernes a partir 18’30 h.)

MANEJO ECOLÓGICO DE PLAGAS.

 

Para toda persona que viva o haya vivido de la agricultura, la palabra “plaga” equivale a dinero y trabajo desaprovechados, de ahí la necesidad que la humanidad ha tenido de controlar las plagas que atacaban a los diferentes cultivos. Hoy en día la agricultura convencional peca de llamar plaga a cualquier presencia de agentes patógenos para las plantas, sea cual sea el número y su estado de desarrollo. Las plagas deberían de entenderse desde el punto de vista productivo, es decir, considerar plaga a un ataque que disminuya considerablemente la producción de nuestra cosecha, en nuestro caso potentes flores femeninas. Así podríamos considerar los efectos producidos por el ataque de ciertos insectos como meras secuelas estéticas como es el caso de las moscas blancas y minadoras, o sea que afean a la vista pero no merma la producción final de flores hembras; sin embargo otras como las larvas de lepidópteros (gusanos del cogollo) si debemos considerarlas como plagas, pues disminuyen considerablemente la producción de flores al atacarlas directamente. Pero para entender el efecto –la existencia de una plaga-, con sus consecuentes efectos secundarios –merma de LA PRODUCCIÓN total o parcial-, hay que buscar en la causa: ¿porqué se producen las plagas?.

Para que exista una plaga ha debido producirse en el ecosistema donde habita algún o algunos desequilibrios que favorecen la proliferación de la misma (xj: elevadas temperaturas, humedad estanca, falta de predadores naturales, falta de biodiversidad vegetal, uso masivo de pesticidas, …., incluso varias de ellas a la vez). Las plantas que padecen de una salud débil son más propensas a padecer plagas, así como aquellas plantas que han tenido un consumo considerable de Nitrógeno.

El factor principal podríamos decir que es la falta de biodiversidad tanto vegetal como animal, ya que sin predadores y sin otras plantas que comer terminan por atacar los cultivos de su entorno. Esta falta de variedades viene dada, casi siempre, por la destrucción de los ecosistemas, bien para recalificación urbana, construcciones de carreteras, vías férreas, bien por transformaciones agrarias, incendios, y como no la indiscriminada lucha con potentes herbicidas y plaguicidas que destruyen cuanto ser viviente se pone a su paso (no es una solución para erradicar las plagas como luego veremos). Por tanto hablar de la existencia de plagas es algo más complejo que tratar con productos químicos unos bichos u hongos que aparecieron en tus plantitas, que posteriormente van a ser consumidas por vía pulmonar.

Que la naturaleza es sabia es algo que todos sabemos y no queremos entender; pero ha sido ella, por ejemplo, la que libró a los europeos de la temida “peste negra” con una simple guerra territorial entre ratas: la rata parda expulsó a la rata negra o bubónica que era el foco de la efermedad. Desde hace mucho tiempo vienen surgiendo diferentes sectores de la población que reclaman un control ecológico de las plagas dada la elevada toxicidad para los humanos y demás seres vivos que conllevan la aplicación de ciertas técnicas llamadas “modernas”, con uso abusivos de fertilizantes y plaguicidas químicos que acarrean numeros problemas secundarios de carácter ecólogico-sanitarios. En estas líneas vamos a intentar enumerar el mayor número posible de métodos, sustancias, bichos, artilugios y demás que sean favorables, de un modo ecológico y lo más selectivo posible, al control de determinadas plagas que sabemos atacan a la cannabis sativa.

INSECTICIDAS-FUNGICIDAS ECOLÓGIDOS:

Como en anteriores números de Cáñamo se han citado el uso de diferentes caldos ecológicos (de hortigas, de especias picantes y plantas aromáticas, piretrina, etc…), vamos a citar aquellos que no se hallan nombrado y creemos son de cierto interés.

  • Purín de ortigas: se puede hacer tanto de la Urtica dioica (mayor) como de la urens (común), tanto fresca como seca. Poner 10 Kg. de planta fresca o 200 gramos de planta seca en 10 litros de agua, tener quince días, filtrar y utilizar si es pulverizado foliarmente se diluye 1 litro de purín por 20 de agua y si es al suelo 1 litro de purín por 10 de agua. Es un preventivo contra las plagas y contra clorosis.

  • Decocción de bulbos de ajos y cebollas: decocción de 75 gr. de bulbos triturados en 10 litros de agua.

  • Decocción de cola de caballo: tomamos 3kg de cola de caballo menor (Equisetum arvense), y la ponemos a hervir a fuego medio en un recipiente que contenga unos 20 litros de agua, se exprime, se filtra, y se diluye 1 litro de decocción por 5 litros de agua y pulverizar a la planta. Es efectiva contra enfermedades criptogámicas (hongos).

  • Rotenona: se extra de las raíces de Derris Elliptica, actúa por contacto. Atención, en uso con ácaros se ha demostrado que produce un aumento de su potencial biótico, que conlleva al incremento de su población. Es un producto tremendamente tóxico para la fauna subacuática al igual que la piretrina, por lo que nunca se ha verter a canales de riego, desagües o cualquier otro conducto que vaya a parar a ríos, lagos, o mares.

  • Aceite de la semilla del árbol del Neem: hay dos variedades de árboles de la que se pueden extraer la “Acederachia Indica” y la “Melia acederach” (ésta última de alto valor ornamental en jardineria de ciudad), de ambos se extrae un veneno que funciona bien para los ácaros, aunque dada la resistencia de éstos es poco probable que los elimine por completo, no es tóxica para los animales de sangre caliente ni para las abejas. Es, junto al extracto de ajo, dos de los muy pocos plaguicidas ecológicos que son sistémicos (actúan por dentro del sistema de las plantas). Podemos coger los frutos de melia, separar la pulpa de la semilla, tomamos 1 kg de semilllas peladas y las trituramos hasta convertirlas prácticamente en polvo, las colocamos en un paño que introduciremos toda la noche en un recipiente lleno de agua, al día siguiente lo prensamos y diluímos el líquido obtenido en 20 litros de agua. (ojo es un método preventivo no combativo).

  • Sueros de leche: tiene un alto valor como fungicida (contra los hongos) y contra virus de transmisión mecánica (virus que se transmiten por los utensilios para el cultivo e incluso por las propias manos). Se aplica 1 centilitro de suero por cada litro de agua destilada o de lluvia, y se aplica con pulverizador foliarmente. Es idóneo para las zonas del norte español donde las continuas lluvias provocan problemas con hongos.

 

PLANTAS REPELENTES Y PREDADORAS:

Es conveniente acompañar a la maría de plantas aromáticas que repelan bichos como la albahaca, romero, tomillo, menta, ruda, salvia, tagetes, poleo, ajedrea, jazmín, etc…. Otra buena idea sería colocar plantas insectívoras.

 

TRAMPAS:

Existen diversas trampas para capturar bichos, una bien conocida por todos es la típica lámpara caza mocas que hay en todos los baretos. Podemos encontrar otras trampas con feromonas las cuales atraen a los bichos machos; hay otras que son contra los dípteros (moscas) que son las trampas cromáticas, cuyo color amarillo los atrae, y junto con una especie de cola hace que se queden pegados. Se pueden colocar trozos de estas trampas cromáticas de 2 x 10 cm, a cierta distancia del follaje de la planta para evitar que se queden pegadas las hojas, e ir sustituyéndolos a medida que estén llenos de bichos. Podemos al mismo tiempo colocar barreras, es decir, colocar una capa circular de serrín, polvo de diatomeas o un brazalete de cobre alrededor del pie de la planta para evitar que caracoles y babosas lleguen hasta la planta. También hay diversas trampas que se comercializan como las modelo Delta, Embudo o McPhail, que funcionan a base de cebos envenenados, atrayentes sexuales (feromonas), ….

 

MICROORGANISMOS:

En este apartado solo citaremos los nombres de algunos de los muchos agentes víricos, hongos o bacterias que son letales contra diferentes bichos:

ORGANISMO CONTROLADO

ORGANISMO

AUXILIAR

TIPO DE MICROORGANISMO

* Existen preparados comerciales.

 

PREDADORES Y PARASITOS:

La naturaleza intenta mantener, siempre que el hombre se lo permite, cierto equilibrio en los ecosistemas. Sin este equilibrio los ecosistemas terminan por alterarse y en muchos casos hasta han llegado a desaparecer. Una manera natural de mantener un equilibrio en nuestro vergel cannábico, como ya he dicho, es la biodiversidad. Cuanto mayor sea el número de especies animales y vegetales (siempre que no haya superpoblación) que convivan en un lugar mayor será su equilibrio ecológico.

Para controlar el desarrollo de las diferentes comunidades de especies que viven en un lugar la naturaleza posee otros seres que se alimentan de ellas, y cuanto más alimento tiene más aumentan su población. Pero para que tengamos una fauna útil debemos procurarles albergue y sobre todo no tratar con productos químicos (son tremendamente sensibles).

La fauna útil varia en tamaño y en forma de actuar, e incluso en tener una dieta de un solo bicho a como en otros casos se alimentan de todo. La fauna útil se divide, según la forma en que actuán, en: “predadores” (tal y como hacen los leones en la jungla: caza y devora) y “parásitos” (como la tenia en los hombres: viven a expensas de él).

PREDADORES

PARASITOS O PARASITOIDES

*Son comercializados o pueden conseguirse a través de los insectarios que las diferentes comunidades autónomas ponen a disposición de los agricultores.

 

Las técnicas de manejo sobre el control de plagas hasta ahora enumeradas no son más que un pequeña parte del amplio abanico de soluciones que nos presenta la naturaleza. La introducción de especies parasitarias o predadoras alóctonos (no autóctonos) también puede acarrear problemas a otros parásitos por hiperparasitación o sobre otros predadores por ser más voraces y reproducirse con mayor velocidad, por lo que es más que interesante intentar recurrir a predadores y parásitos autóctonos. De algunas especies de parásitos o predadores autóctonos tan solo se tiene conocimiento de haber visto un par de ejemplares, de ahí la tremenda importancia que presenta el mantenimiento de la biodiversidad autóctona.

 

MIGUEL GIMENO