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Productos para la Cosecha y el Manicurado | Ecomaria

Cosecha y Manicurado

La cosecha y manicurado es una de las fases más importantes de cualquier cultivo, en ella se define la calidad final de los frutos y cogollos obtenidos. Los cultivadores noveles o principiantes no le dan la importancia que tiene y tienden a cometer errores que estropean la cosecha por no utilizar el material adecuado. Merece la pena comprar productos profesionales como nuestros tendederos de secar, peladoras o tijeras antes que bajar al chino o al típico “Todo a 100” de última hora y adquirir artículos parche que pueden estropear tantos días de esfuerzo o alterar las propiedades originales.

Una vez superada las fases de crecimiento y floración, se dan muchos casos en los que la impaciencia final puede con el temple hasta ahora mantenido por el cannabicultor. El cosechar las plantas antes de hora disminuye de forma considerable la producción, pudiendo suponer en casos muy prematuros hasta más de la mitad de la cosechada, además la hierba resultante presenta unas penosas cualidades organolépticas y una resina con porcentajes muy bajos de THC.

¿Cuándo cortar y recolectar el Cannabis?

El momento exacto de cosechar es punto de controversia y discusión entre los cannabicultores. Unos prefieren fijarse en los estigmas cuando comienzan a tomar un color marrón sobre la mitad de estos aproximadamente, otros mediante la observación con lupa de 10 X mínimo de los tricomas glandulares, pero aun así surgen discrepancias entre los diferentes métodos.

Unos cultivadores si fijan en los estigmas como ya he dicho. Observan el cambio de color, o sea que vayan transformándose del blanco, amarillo o rosado al anaranjado, marrón ó rojizo. Entre estos cultivadores unos dicen que cuando estén la mitad de los estigmas maduros, otros cuando estén maduros tres cuartas partes y otros cuando estén todos maduros. Este método puede ser engañoso tras haber pasado días de viento seco y tórrido (“ponentà” como se dice en mi tierra) o tras un período de lluvias, ya que los estigmas cambian de color, volviéndose del mismo tono que si estuvieran maduros y pudiendo, por tanto, llevar a la confusión al cannabicultor como ya ha ocurrido en muchas ocasiones.

El método de la lupa podríamos decir es ya algo preciso, aunque el momento de la cosecha sigue suscitando discusión igualmente. Con las lupas o microscopios con luz se pueden apreciar las glándulas o tricomas resiníferos. Las glándulas cuando comienzan a segregar resina son como diminutas vellosidades con aspecto de pequeños filamentos de cristal, con una alta concentración en cannabinoides, y los vértices o cabezas de las glándulas comienzan a engordar asemejándose a un chupa-chup. Cuando más o menos todas las glándulas tienen las cabezas hinchadas se frena la producción de THC.

Cogollo maduro y listo para ser cosechadoMarihuana lista para ser cortada

La técnica del manicurado

Muchos cultivadores un par de días antes de cosechar las plantas comienzan el manicurado de las hojas grandes y medianas (dejando las hojas que se hallan entre los cogollos para hacer extracciones de hachís), ya que cuando estas están verdes son más fáciles de arrancar por el peciolo. Haciendo esto también se consigue que haya menos masa vegetal para secar por lo que las plantas desprenderán mucha menos humedad al tiempo que se favorece una mejor circulación del aire por los cogollos, disminuyendo así el peligro de coger moho durante el secado sobre todo en aquellas plantas cuyos cogollos son excesivamente compactos y grandes. También resulta favorable manicurar primero las hojas grandes y medianas por que cuando la cosecha está seca es conveniente darles el menor trajín posible para evitar perder cristales de resina con los estirones, manoseos, golpes...

Otros cannabicultores pasan de todo, cortan las plantas y las ponen a secar directamente, o bien porque les resulta engorroso o bien porque tienen vecinos que pueden verlos manicurando las plantas vivas y correr el riesgo de levantar sospechas. Aun así, las podemos cortar llevar a la zona de secado y entretenernos en quitarles el mayor número de hojas posibles (siempre sin tocar las de los cogollos), cuando estén secas del todo tendremos mucho menos que manicurar y nuestras manos, ojos y espalda se verán recompensados de no tener que estar tanto tiempo dándole a la tijera.

El momento de secar cogollos

¡Ojo! jamás se os ocurra almacenar la marihuana recién cortada porqué se os enmohecerá seguro. El secado es tan importante como el cultivo entero. Con un correcto secado y adecuado almacenaje se potencian las cualidades organolépticas de la marihuana. Una vez ya hemos eliminado las hojas grandes solo queda poner las plantas a secar. La zona de secado ha de ser una zona con una humedad relativa del aire a ser posible constante, evitando lugares con más de un 60 %, y de temperatura también constante. El secadero ha de estar en un lugar que no permita casi la entrada de luz solar, con esta también se oxida el THC, y ha de tener un mínimo de ventilación en caso de una humedad ambiental excesiva.

El secado no debe ser excesivo, la hierba ha de conservar algo de humedad, no mucha. Para saber con exactitud el secado idóneo presionamos los cogollos, estos no deben deshacerse en polvo sino que deben estar crujientes pero al presionar no deben pulverizarse, sino que deben retomar en parte la forma inicial. Las hojas y ramitas de cogollos también son una buena señal, ambas deben quebrarse al intentar doblarlas, si se doblan y no rompen es porque la hierba está todavía húmeda.

El curado final

Si no habéis tenido problemas durante el secado, y no han habido lluvias en los últimos días que hayan podido revenir un poco la humedad de los cogollos, a las dos semanas, tres mejor, ya podemos coger las plantas y comenzar a manicurar las hojitas pequeñas de los cogollos con suma tranquilidad y cuidado, amenizando la velada con la primera cata de nuestras queridas amigas: “¡Qué mejor recompensa para todo cannabicultor!”.

El curado es algo que no realizan muchos cultivadores, los cogollos secos de marihuana, como todo lo orgánico, están sometidos a cambios que pueden llegar a mejorar las cualidades de la hierba o incluso a empeorarla, si les procuramos un lugar con escasa humedad, temperatura casi constante y sin aireación evitaremos cambios negativos (la humedad, el calor y el aire destruyen el T.H.C.). Algunos cultivadores inician el curado cuando los cogollos están del todo secos, lo hacen en cajas de madera durante un período de no más de un mes, luego lo almacenan en tarros de cristal, que es donde mejor se conserva la hierba en condiciones naturales.