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Bancos de marihuana - TODAS las marcas de semillas | Ecomaria

Todos los bancos

Los bancos de semillas son las marcas encargadas de comercializar las diferentes semillas de marihuana que cubren el mercado cannábico. Las semillas de bancos son más caras que las semillas a granel, pero tenemos garantizado una trazabilidad tanto de lote com genética con sus pertinentes controles de calidad. Con el paso de los años los cultivadores nos hemos encontrado cada vez con más marcas y genéticas completamente nuevas. Desde esta sección podrás comprar las semillas de los bancos de semillas más importantes del panorama. Centenares de genéticas en un mundo competitivo donde prima la calidad, producción y calidad de la cosecha.

Para poder iniciar un cultivo de marihuana, indudablemente, se necesitan semillas para sembrar. Los primeros cannabicultores partían de semillas de variedades puras de diferentes partes del mundo, pero con el tiempo la marihuana terminaba degenerando y perdía tanto potencia como sus cualidades organolépticas originarias. Hoy en día, sobre todo debido al asentamiento de Grows por todo el territorio español, la gran mayoría de cannabicultores españoles parten de semillas compradas en dichos establecimientos y creadas por bancos.

¿De dónde son los bancos de semillas?

Las semillas que se venden en los Grows están producidas por Bancos de semillas holandeses, suizos o canadienses, y recientemente alguno que otro español. Los primeros Bancos holandeses, pioneros en la venta legal, comenzaron su producción a partir de diferentes variedades de marihuana de todas partes del mundo, pero sobre todo lo hicieron a partir del trabajo realizado por cannabicultores norteamericanos. Actualmente el número de bancos de semillas existentes es muy elevado, por lo que muchos de estos bancos se dedican a intentar imitar a los pioneros o bien crean sus propias variedades a partir de variedades de éstos.

¿Cuándo serán mejor las semillas de una variedad?

Pues cuando más homogeneidad genética tenga la primera generación filial o F1, o sea cuando más parecido tengan las plantas entre sí en cuanto a aspecto, tamaño, tipos de hojas, floración,... Para crear una variedad de genética homogénea se ha de hacer un selecto trabajo que no todos los bancos hacen, incluso los bancos más selectos tampoco tienen todas sus variedades homogéneas genéticamente. El trabajo debe consistir en intentar buscar unos padrones de madre y padre que siempre que sean cruzados den lugar a ejemplares hijos muy semejantes unos a otros. Cuántos de vosotros habéis comprado un sobre de semillas y de ahí habeis obtenido plantas hembras completamente distintas, cuando teóricamente de la misma variedad y por tanto con las mismas características y cualidades.

Muchos cannabicultores intentan obtener semillas a partir de un macho y una hembra F1 de la misma variedad, el resultado del cruce (segunda generación filial o F2) suele ser muy variado. Algunos ejemplares pueden asemejarse a los abuelos, otros a los padres y otros incluso diferentes a todos, esto es debido a que las plantas F1 no tiene una genética homogénea y estable como las variedades puras de zonas originarias. Si quisiéramos estabilizar la genética casi al 100% se debería hacer un selecto trabajo de selección de ejemplares padres y madres que mantengan las características buscadas, y con el tiempo y muchas, muchas plantas se puede lograr, cosa que no resulta rentable para los Bancos de semilla.

El resultado de un selecto proceso de estabilización es la obtención de una variedad pura, con pedigree, es decir, que siempre que se cruzan entre sí se obtienen plantas con igual fenotipo (aspectos físicos) y genotipo (carga genética). Por ejemplo, un criador de perros siempre que cruce un macho y una hembra pastor alemán tendrá cachorros de pastor alemán y no de pastor belga o de flandes.

¿Qué semillas me están vendiendo?

Normalmente compras las semillas por su nombre, alguien te comentó tal cualidad o probaste tal variedad y te gustó mucho, entonces decides plantar dicha variedad, ahorras y vas a tu Grow de confianza a hacer efectiva tu elección. Luego siembras y ves que nada tiene que ver con lo que creías comprar o ¡joder, no germinó ni una semilla de un sobre de 120 €!, entonces te mosqueas y llegas a dudar de la honestidad del Grow donde compraste. Te diriges mosqueado a tu grow decidido a recuperar tu dinero, pero el Grow te cuenta que no tiene la culpa, te dice que él te vendió un sobre de semillas sin abrir y él no está dentro del sobre y de cada semilla.

El Grow también se mosquea, invirtió todo un capital en comprar a un banco de semillas para que no germinen, pero no son todas. Al igual le pasa con un sobre del Banco X de la variedad 1, que con un sobre del Banco Y de la variedad 2, y muchos clientes reclaman, con todo derecho, al menos una explicación que convierta en mínimamente normal haber tirado su dinero a la basura. Eso puede ser causa del transporte inadecuado que realizan algunos bancos de semillas o trasnportistas, muchos paquetes estarán expuestos a altas temperaturas mientras permanecen en el interior del vehículo de transporte, incluso puede que se destroce algún sobre debido al trajín que sufren.

Cuando ojeamos un catálogo de semillas nos damos cuenta que nos venden desde un punto de vista comercial y no funcional, o sea, que nos venden tal variedad que tiene un aroma asá y sabor así, con un aspecto x y una producción y. Luego sembramos y ¡que atino!, no han dado ni una en el clavo, no tiene el aspecto que dijeron, produjo mucho más o menos, el aroma no es como dicen que es y mucho menos su sabor. Muchos son los que después de haberse gastado una pasta en semillas, ven como sus cultivos se han frenado y presentan algún síntoma de malnutrición, desesperados intentan remediarlo pero ven que no pueden. La explicación puede estar en la propia genética de cada planta, hay plantas más tolerantes a suelos salinos, otras a suelos alcalinos, otras a condiciones de sequía..., ¿pero cuales son?.

¿Cómo elegir la mejor marca?

El cannabicultor de autoconsumo va a su grow y le dice que quiere realizar un cultivo de balcón o en suelo, pero el grow, por mucho que sepa, no puede atinar con la planta que le irá bien precisamente por que no posee esa información. Los bancos no venden genéticas que deban desempeñar un papel, que deban tener una única función: “dar lugar a una planta acorde a las necesidades de cultivo”. O sea, variedades tolerantes a suelos sódicos, o salinos, o pesados, o alcalinos, o ácidos, o para cultivos de furtivo, de balcón, exterior en suelo, exterior en maceta, interior,..., que nos permitan asegurar que pueden desarrollarse y llegar a ser cosechadas en nuestro medio de cultivo, pues es esto lo que debe esperar de una semilla el cannabicultor: “poder cosecharla y que tenga calidad y potencia acorde a su gusto y necesidades”. Tanto el comprador como el vendedor se sienten impotentes por no poder conocer con certeza el producto que les une: las semillas.

Muchos Grows piensan que tener más bancos de semillas es dar un mejor servicio, pero depende de cómo lo miremos. Está claro que tener muchas variedades de cannabis atrae a más gente, sobre todo a aquellos que buscan variedades concretas. Por otro lado si no conocemos lo que vendemos podemos dar un mal consejo a quien lo pida. Por ejemplo, vender una variedad que crezca demasiado, consuma mucho agua y nutrientes a una persona que vaya a cultivar en maceta. Por lo que pienso que es más importante para un Grow, y para sus propios clientes, que éste conozca en el mayor grado posible las condiciones de cultivo de todas y cada una de las variedades que oferta, y siempre intente vender semillas que sepa son variedades homogéneas genéticamente.

¿Los bancos son responsables del aumento de plagas?

Como ya he dicho, los ancos producen en cultivos completamente artificiales, y en su gran mayoría las plantas productoras, tanto padres como madres, están cultivadas con productos químicos. Esto indudablemente no puede más que acarrear una degeneración de la vitalidad de la planta de marihuana, y por tanto de sus futuros descendientes. En la producción de semillas, como en casi todos los aspectos de la vida cotidiana, las marcas no tienen en cuenta a la naturaleza y mucho menos a los aspectos planetarios que influyen en el mantenimiento de ese perfecto tejido que integra la vida y sus múltiples formas.

Esta degeneración de las plantas cultivadas sin tener en cuenta los aspectos planetarios se manifiesta en la tendencia a padecer plagas y enfermedades fúngicas. Siempre hemos considerado al cannabis como un género de plantas resistentes, pero lo cierto es que cada vez sufrimos más ataques de plagas y de hongos sin preguntarnos el porqué.

¿Hemos llegado a la Marihuana transgénica?

De momento no, pero hasta cuando las grandes multinacionales biotecnológicas (Monsanto, Novaris, Syngenta, Pioneer, Dupont...) se van a resistir de comenzar a crear semillas de marihuana OGM (Organismo Genéticamente Modificado). El alto precio que cobran en el mercado la venta de semilllas de marihuana (no hay ninguna semilla que llegue a alcanzar los elevados precios de los cañamones) puede ser un tremendo atractivo para este tipo de empresas, y más cuando día a día se habla sobre los problemas de la prohibición y se mira hacia una posible normalización.

Estas empresas, con oscuros intereses, han obligado a productores de semillas de otro tipo de cultivos a pagarles indemnizaciones y donarles por tener éstas material genético transgénico patentado por estas empresas, que había llegado a sus plantas por polinización cruzada de campos vecinos. El trabajo que el productor lleva haciendo durante décadas pasa a manos de estas empresas encima de que han sido contaminados sus campos con genética transgénica.

Lo más cercano a la marihuana transgénica hoy por hoy son las famosas “SEMILLAS FEMINIZADAS”. Estas se producen por medio de la polinización de plantas hembras con polen procedente de plantas hembras, que por medio de diversas técnicas han mutado a machos. Como he dicho se estresan plantas hembras a las que se le añade ácido giberélico, entre otras técnicas poco éticas, para que cambien de sexo y produzcan flores macho. Evidentemente estas técnicas no son de ingeniería genética, pero el resultado sigue siendo una mutación genética. Lo que está cada vez más claro es que de feminizadas poco, porque machos salen igual ya que, en mi opinión, son las condiciones de cultivo la causa de la manifestación de un determinado sexo.

Navegando con un colega por internet me enseñó una página donde aparecía una variedad denominada ABC (Australian Bastard Cannabis), no era una variedad en sí ya que era una planta que había sufrido una mutación. Esta planta estaba cultivada en indoor y se le habían añadido giberelinas, el aspecto no era para nada una planta de marihuana, tenía hojas de un solo foliolo y sin la típica forma aserrada de los bordes, más bien parecían hojas de olivo. Cuando se intentaba recruzar con otra planta sana para intentar crear una variedad, la descendencia era completamente normal.