El uso de insecticidas de origen vegetal se remonta probablemente a nuestros ancestros cavernícolas quienes seguramente aprendieron la técnica de quemar las hojas de cierto arbusto con el fin de ahuyentar los insectos molestos. También hay evidencia que en el antiguo Egipto ya se conocía el uso de un polvo misterioso que protegía los cultivos y los granos almacenados del ataque de insectos. Muchos siglos después en el Medio Oriente, dicho polvo misterioso era conocido como el “Polvo de Persia”.
El misterioso Polvo de Persia es un triturado de las flores de Piretro (Chrysanthemun Cinerariaefolium) que contiene seis compuestos orgánicos, colectivamente llamados “piretrinas”. Hasta el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, el piretro era el insecticida más usado tanto en la agricultura como en el huerto casero. Pero resulta que entre las dos guerras mundiales, Japón se había convertido en el principal productor de piretro, interrumpiéndose el suministro con el ataque a Pearl Harbor. Esto precipito la búsqueda de otros insecticidas, inagurando la triste era del DDT.
EL PIRETRO:
El piretro es un insecticida natural de amplio espectro y sin efectos nocivos sobre los animales de sangre caliente, aunque resulta perjudicial para la fauna acuícola y para algunos insectos auxiliares. Actúa por contacto, se recomienda su uso en el control de pulgones, cochinillas, trips, mosca blanca, desinfección de locales y almacenes agrícolas, etc. Está producido por las flores de crisantemos (Chrysanthemun cinerariaefolim o Anaciclus pyretrum), planta de la familia de las compuestas vivaces, su aspecto es muy parecido al de la margarita común. La cabeza de la flor de crisantemo contiene naturalmente seis compuestos insecticidas llamadas piretrinas (cinerin I, jasmoline I, piretrina I, cinerin II, jasmoline II, piretrina II) que la planta produce para protegerse contra los insectos fitófagos. La toxina se manifiesta sobre el sistema nervioso, causando movimientos incoherentes y parálisis en la etapa final. Cuando las dosis recibidas no alcanzan un nivel letal, los insectos afectados se recuperan usualmente en el transcurso de un día. El principio activo del piretro natural es descompuesto fácilmente por los rayos solares. Todas las piretrinas se obtienen de las cabezas florales del crisantemo, una vez recogidas, las flores son secadas y trituradas para extraer las piretrinas. Después de esta primera extracción, las piretrinas son refinadas para recoger las resinas, las ceras y los alérgenos.
Una preparación casera sería: 20 gramos de las flores de piretro en 10 litros de agua, se mezclan bien y se aplican preferentemente al anochecer. Cuando se aplica en forma de polvo, el piretro puede utilizarse puro o mezclado con otras sustancias como el yeso, que aumentan su poder de adhesión. Cuando se usa en forma líquida, se puede diluir en agua jabonosa o en agua simplemente. La solución con agua jabonosa permite un mayor humedecimiento de las plantas tratadas, mejorando, además, la efectividad de las piretrinas. Es recomendable que este insecticida sea aplicado inmediatamente después de su preparación. La potencia de este preparado se intensifica con el agregado de pequeñas cantidades de raíz de Derris Ellíptica (rotenona).
Chrysanthemun cinerariaefolium necesita días soleados y noches muy frescas para elaborar sus propiedades insecticidas. Por eso se cultiva en regiones ecuatoriales (en particular Kenya).
Cuidado con los insecticidas químicos que llevan piretroides sintéticos.
PURIN DE ORTIGAS:
Se recomienda el uso de la ortiga mayor (Urtica dioica), esta planta es conocida desde antiguo por sus propiedades medicinales y culinarias. Las ortigas tienen propiedades diuréticas, tónicas, astringentes, antihemorroicas y antialérgicas. Es una planta rica en vitaminas A y C, y en minerales, particularmente en hierro. Se utiliza la planta entera, excepto las raíces, y antes de la formación de semillas.

El purín será rico en calcio, potasio y nitrógeno, rápidamente asimilable por las plantas. Estimula el crecimiento de la planta, su respiración y la actividad microbiana del suelo. Evita la clorosis de las hojas y refuerza en general a la planta contra plagas y enfermedades criptogámicas.
PURIN DE CONSUELDA:
Consuelda de rusia “Symphitum aplandium”, debe su nombre a su virtud curativa de consolidar fracturas y reparar heridas y ulceraciones tanto externas como internas. Plantada en el huerto es una verdadera bomba aspirante de los minerales del subsuelo, como el fósforo el cual lo extrae del fondo del suelo aproximadamente llega a 1´8 metros de profundidad debido a sus raíces penetrantes.
Es un excelente abono natural rico en nitrógeno en forma orgánica, mayores cantidades de potasio, algo de fósforo y oligoelementos como el hierro, manganeso, zinc, boro, cobre… También es una de las pocas fuentes de vitamina B12.
PURIN DE HELECHOS:
En las hojas del helecho “Oryopteris filix-max” está la sustancia que queremos aprovechar, son ricas en minerales, sobre todo carbonato de potasa, y son excelentes para añadir al compost en caso de carencia de magnesio.
Este purín refuerza las plantas con un aporte de potasa orgánica, y también es eficaz contra pulgones, cochinillas y babosas. Se macera un 1kg de planta en 10 litros de agua durante 4 ó 5 días.
TANACETO:
Crysanthemum vulgare, se utiliza hojas, tallos y flores, contiene aceites esenciales y sustancias amargas. Se prepara una infusión de unos 30g por litro de agua.
Se utiliza contra diferentes insectos como hormigas, gusanos grises, pulgones, ácaros, mosca de la col y carpocapsa.
PURIN DE AJENJO:
Artemisia absinthum, es un buen revulsivo contra diversas orugas, incluida la carpocapsa, pulgones y hormigas. En infusión se puede utilizar a razón de 250 g de planta por litro de agua.
DECOCCOCIÓN DE COLA DE CABALLO:
La cola de caballo (se recomienda la Equisetum arvense) es una planta muy rica en sílice. Es una planta espontánea de terrenos húmedos y arcillosos o arcillo-arenosos, típica de márgenes y acequias. En la primavera aparece un tallo sin ramificar portador de esporas. Después de la dispersión de la misma aparecen brotes ramificados. Este será el momento de utilizar la planta, para nuestro preparado.

Los preparados de cola de caballo, gracias a su contenido en sílice, se utilizan contra enfermedades criptogámicas y para reforzar a las plantas en general. Su acción es fungicida y preventiva. Es recomendable utilizarla periódicamente.
Se emplea indistintamente planta seca o fresca. Con las frescas se utilizan los tallos y las hojas troceadas. La dejamos hervir durante 40 minutos.
Este preparado podremos conservarlo durante tres semanas en tarros de cristal y al abrigo de la luz.
EXTRACTO DE AJO:
“Allium sativum”, el extracto de ajo se obtiene mediante maceración y prensado de bulbos de ajos.
La decocción de sus bulbos es eficaz contra larvas masticadoras e insectos chupadores, como pulgones.

Actúa por ingestión, causando ciertos trastornos digestivos y el insecto deja de alimentarse. En algunos casos causa cierta irritación en la piel de algunas orugas.
Repelente de plagas de insectos, es sistémico de alto espectro, lo que quiere decir es que es absorbido por el sistema vascular de la planta. El cambio de olor natural de la planta evita el ataque de las plagas, las repele. También se utiliza para evitar enfermedades criptogámicas y bacterianas, ahuyenta a los caracoles.
Para utilizarlo, se trituran 100 g de dientes de ajo y se mezclan con ½ litro de agua; se agregan 10 g de jabón no detergente. Se deja reposar durante 24 horas, se filtra y se diluye finalmente en 20 litros de agua.
EXTRACTO DE TOMILLO:
La esencia de tomillo puede contener Timol, Carvacrol que son componentes de muchas esencias de planta aromáticas y por esta razón se considera un elemento importante en muchos preparados antisépticos, antifúngicos y antimicrobiales.
Tiene acción preventiva y curativa en cultivos afectados especialmente por hongos y bacterias.
Una vez aplicado, su aroma puede comportarse como una feromona atrayente ante insectos polinizadores, como las abejas, abejorros, avispas y mariquitas, siendo inocuo el preparado para otros insectos.
NEEM:
El árbol de Neem (Azadirachta indica) es originario de la India, aunque hoy en día se encuentra en muchas zonas debido, a su poder de adaptación a zonas áridas y desérticas. Puede cultivarse en zonas cálidas y semitropicales.
Las cualidades de esté árbol, se conocen desde el sanscrito, tiene aplicaciones en medicina, veterinaria y agricultura ecológica.
El insecticida se obtiene de las semillas. Actúa como gran regulador de la vida del insecto. Actúa por ingestión y contacto. Es eficaz para más de 400 especies de insectos y sirve para desparasitar el ganado y animales domésticos. Es sistemico de amplio espectro, penetra por el sistema vascular de la planta, envenenándola. Es efectivo frente ácaros, trips, mosca blanca, nemátodos, pulgones, cochinilla, etc.
Se puede preparar una solución acuosa; se recogen los frutos y se separa la pulpa de las semillas. Una vez limpias las semillas se machacan bien y se pulverizan sobre las plantas afectadas a razón de 50g de semillas por litro de agua.
No se le conoce toxicidad ni efectos secundarios para las personas ni animales de sangre caliente. Debido a que su principio activo es descompuesto rápidamente por los rayos ultravioletas, se recomienda efectuar su aplicación a últimas horas del día.
ROTENONA:
Insecticida de origen vegetal extraído de la raíz de leguminosas trópicales como la “Derris Ellíptica”. Se utiliza como acaricida, parasiticida y repelente.
Actúa por contacto e ingestión y repelente, sobre el sistema nervioso de los insectos, impidiendo su desarrollo e inhibiendo la respiración celular, causando finalmente parálisis y muerte.
Preparación: se mezclan 10 litros de agua con 50 g de jabón blanco y 1 kilo de polvo de raíces, esta mezcla se deja macerar en un cubo por 1 semana y luego se aplica sobre las plantas.
La molécula de rotenona es degradada en medio alcalino y en presencia de la luz solar, es fotodegradable, por ello la aplicación del producto siempre será al atardecer.
Nunca se efectuarán tratamientos preventivos, sino sólo cuando el nivel de la plaga así lo aconseje.
Especies de insectos que controla, mosca minadora, pulgones, trips, mosca blanca, araña roja, orugas…
ALBAHACA:
Es repelente, insecticida e inhibe el crecimiento. Actúa contra afidios, araña roja, polillas y moscas. Sus hojas, al ser enterradas, liberan las sustancias activas que afectan a las plagas, pueden colocarse alrededor de la planta bien en suelo o maceta. También pueden utilizarse maceradas y disueltas en un poco de aceite etéreo al 2%.
TABACO:
Es insecticida, acaricida y fungicida. Actúa contra ácaros, moscas, trips y mariposas. Para utilizarlo, se mezclan 250g de hojas de tabaco con 30 g de jabón en 4 litros de agua, esta mezcla se hierve durante ½ hora y luego se diluye 1 parte de caldo de tabaco en 4 partes de agua. El producto resultante se riega en suelos o se pulveriza sobre las plantas afectadas. La nicotina, principio activo de esta planta, es uno de los tóxicos más poderosos, por esta razón se recomienda esperar de 5 a 7 días después de su aplicación para recolectar las plantas tratadas. Hay muchos cultivadores que utilizan cigarrillos para hacer este preparado, yo no aconsejaría este uso, ya que de todos es sabido que las grandes empresas tabacaleras emplean productos de toda clase para hacer los jarabes que añaden al tabaco.
TOMATE:
Es repelente y ayuda a evitar el desove de los insectos. Actúa contra la mariposa blanca. Para utilizarlo, se maceran los chupones de las tomateras en agua en proporción (1:1). La mezcla se deja reposar durante 24 horas; luego se filtra y se aplica. En el caso de la mariposa, es recomendable efectuar la aplicación durante el vuelo, ya que esto las irrita y les impide desovar. aplicación durante el vuelo, ya que esto las irrita y les impide desovar.
También se pueden utilizar muchas plantas en forma de infusiones, como por ejemplo: la infusión de hojas de ruda (Ruta Graveolens) con algunas hojas de salvia (Salvia Officinalis), se mezclan, a razón de 200 g por litro de agua, seguidamente una vez se ha enfriado la infusión se pulveriza sobre las plantas, repele eficientemente pulgones e insectos chupadores. Las hojas frescas de lavanda (Lavandula officinalis) pueden ser utilizadas a razón de 300g por litro de agua, en infusión pulverizada sobre las plantas, repele insectos entre ellos a las hormigas. Las flores secas o frescas de manzanilla (Matriarca chamomilla) en infusión (250g por litro de agua), actúa contra enfermedades fúngicas.
En cuanto a los insecticidas vegetales, hay que tener claro, que los preparados contienen principios tóxicos o venenosos –neem, pelitre, rotenona- al igual que la mayoría de plaguicidas, ya sean naturales o sintéticos, son de amplio espectro de acción y matan los insectos beneficiosos del vergel e incluso perjudican a otros animales. La rotenona es dañina para la fauna acuícola y las piretrinas del pelitre atacan el sistema neuronal humano pudiendo provocar dolor de cabeza y aturdimiento o mareos en personas sensibles. Solo utilizaremos estos preparados para los casos estrictamente necesarios.
Fdo: Juanjo Gimeno